Tortugas en Playa Junquillal: cuándo y cómo verlas desde una villa frente al mar
Junquillal
← Volver al Journal
· 7 min de lectura

Tortugas en Playa Junquillal: cuándo y cómo verlas desde una villa frente al mar

Playa Junquillal es un sitio real de anidación de tortugas baula y lora. Temporada, cómo son las salidas nocturnas con Fundación Verdiazul, qué se ve desde la villa y cómo no molestarlas.

Lo esencial: Playa Junquillal es un sitio real de anidación de tortugas baula y lora. La temporada va, aproximadamente, de julio a febrero. Las salidas nocturnas se hacen en grupos pequeños con Fundación Verdiazul, el proyecto de conservación de la propia playa, y se coordinan con el concierge con al menos una semana de aviso. Nunca están garantizadas: es naturaleza, no un espectáculo.

Son las nueve de la noche y la playa está negra. Una guía con una linterna de luz roja camina adelante; detrás, ocho personas sobre la arena húmeda, sin hablar. El mar se oye más que de día. Lo que sigue puede ser nada: dos horas de caminar y volver con los pies mojados. O puede ser un bulto oscuro en la orilla, más largo que una persona, que avanza lento hacia la arena seca y empieza a cavar. Quien lo ha visto una vez no lo olvida, y quien lo organiza sabe que no se puede prometer.

¿Qué tortugas anidan en Playa Junquillal?

Dos especies. La baula, o leatherback, la tortuga marina más grande que existe, que en el Pacífico oriental está en peligro crítico; un animal que puede superar el metro y medio y que deja en la arena un rastro simétrico, como el de un tractor pequeño. Y la lora, u olive ridley, mucho más chica y más numerosa, que llega en mayor cantidad y con menos ceremonia.

La playa tiene su propio proyecto de conservación: Fundación Verdiazul (Asociación Vida Verdiazul), que nació en colaboración con WWF entre 2005 y 2010 y hoy opera de forma independiente, con patrullas nocturnas y un vivero donde se protegen los nidos en riesgo. Es con ellos con quienes se hacen las salidas; nadie debería caminar la playa de noche buscando tortugas por su cuenta.

¿Cuándo es la temporada de tortugas en Junquillal?

De julio a febrero, aproximadamente. Las loras suelen llegar primero, en la segunda mitad del año; las baulas se concentran hacia el final del año y el arranque de la temporada seca. Las crías emergen unas siete a diez semanas después de la puesta, así que un viaje en pleno verano del hemisferio norte puede coincidir con nidos abriéndose en la playa.

El dato que importa para planear: la temporada de tortugas cruza las dos temporadas de viaje. Septiembre y octubre, los meses más lluviosos de la temporada verde, son también meses de anidación y la playa está casi vacía. Diciembre y enero, temporada alta y seca, coinciden con la baula. Si querés que la salida sea parte del viaje y no un extra, elegí las fechas con eso en mente; lo explicamos en la guía de la mejor época para visitar Guanacaste.

¿Cómo es una salida nocturna con Verdiazul?

Pequeña y lenta. Los grupos se mantienen chicos para reducir el impacto sobre la playa, y la guía marca el ritmo. Se camina por la orilla con luz roja, en silencio, mientras las patrullas revisan la playa. Si aparece una tortuga, no se la aborda: se espera a que termine de subir y de cavar, y recién cuando empieza a poner los huevos se acerca el grupo, siempre por detrás y a la distancia que indique la guía. En ese momento la tortuga entra en una especie de trance y la observación no la perturba. Después, se la deja volver al mar sola.

Puede durar varias horas, y puede terminar sin tortugas. Lo decimos antes de reservar, y lo repetimos la noche de la salida. La gente que vuelve más contenta es la que fue a caminar una playa oscura con el mar al lado, y a la que las tortugas, si aparecieron, le regalaron el resto.

La logística es simple: la salida se pide al concierge con al menos una semana de antelación, y él la coordina con la fundación según la luna, la marea y la temporada. Para el resto de actividades de la zona, mirá la guía del concierge en Junquillal.

¿Se ven tortugas desde la villa?

Respuesta honesta: la villa no es un mirador de tortugas. Anidan de noche y con la playa a oscuras, y nadie debería alumbrarlas desde una terraza. Lo que sí da una villa en primera línea es otra cosa.

Da la mañana siguiente. Villa Diosa del Mar baja a la playa por una escalera privada en un minuto; si una tortuga anidó esa noche, el rastro sigue ahí al amanecer, antes de que la marea lo borre. Da la proximidad: la salida nocturna termina y en pocos minutos estás en tu cama, no en un carro de vuelta a Tamarindo. Y da la posibilidad, cuando coincide, de que el vivero de Verdiazul libere neonatos; si tus fechas caen en ese momento, el concierge te lo dirá.

Patrick y Valérie construyeron las dos villas con las manos en esta playa, y una de las razones por las que eligieron Junquillal y no una costa más desarrollada fue precisamente esto: que la playa siguiera siendo de las tortugas, y la casa un lugar desde donde mirarla sin cambiarla.

Reglas para no molestarlas

Son pocas y no se negocian.

  • Nada de luz blanca en la playa de noche, ni linternas propias, ni flash. Solo la luz roja de la guía.
  • Se camina por detrás de la tortuga, nunca por delante, y a la distancia que marca la guía. No se la toca, ni a los huevos, ni a las crías.
  • Ropa oscura, zapatos cerrados, voz baja. Sin perros en la playa de noche.
  • En la villa, en temporada, apagá las luces exteriores que dan al mar cuando terminás de cenar. Las crías se orientan hacia el horizonte más claro, que debería ser el mar; una terraza iluminada las desvía hacia la casa.
  • Si encontrás una tortuga o un nido por tu cuenta, no te acerques: avisá al concierge y él avisa a Verdiazul.

Dónde alojarse

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se pueden ver tortugas en Playa Junquillal?

La temporada de anidación de baula y lora va aproximadamente de julio a febrero. Las loras suelen llegar antes, en la segunda mitad del año; las baulas se concentran hacia el final del año y el inicio de la temporada seca. Los avistamientos nunca están garantizados: es naturaleza, no un espectáculo.

¿Con cuánta antelación hay que reservar una salida de tortugas?

Con al menos una semana de aviso al concierge, que la coordina con Fundación Verdiazul según la temporada, la marea y la luna. Las excursiones de medio día o día completo necesitan tres a cinco días; el surf y el kayak suelen organizarse el mismo día si el clima acompaña.

¿Se puede ir con niños?

Depende de la edad. La salida es una caminata nocturna larga, en silencio y sin luz, y puede terminar sin tortugas. Suele funcionar bien con niños mayores que entienden la espera; con los más chicos, consultá al concierge, que conoce las condiciones de cada noche y puede proponer alternativas.

¿Qué hay que llevar a una salida nocturna?

Ropa oscura y cómoda, zapatos cerrados para caminar sobre arena húmeda, repelente y agua. No lleves linterna ni uses el flash del teléfono: la única luz permitida es la roja de la guía. Las cámaras solo si la guía lo autoriza, y siempre sin flash.

¿Qué es Fundación Verdiazul?

Es el proyecto de conservación de tortugas marinas de la propia Playa Junquillal. Nació en colaboración con WWF entre 2005 y 2010 y hoy opera de forma independiente, con patrullas nocturnas y un vivero donde protege los nidos en riesgo. Las salidas de observación se hacen con ellos y en grupos pequeños.

Reserve Su Estancia

Donde cada momento se convierte en un recuerdo extraordinario

Consultar Disponibilidad

Desde $3,500 por noche

Reservar