Lo esencial: Una villa de 10 habitaciones en Costa Rica tiene sentido cuando el grupo necesita compartir comidas, ceremonias o sesiones de trabajo sin renunciar a la privacidad de cada noche. En Odisea son dos villas contiguas frente al mar en Playa Junquillal, de cinco habitaciones cada una, abiertas a un mismo dominio. Si son dos grupos con planes distintos, conviene separarse.
Casi siempre empieza con una hoja de cálculo. Alguien organiza un cumpleaños redondo, un offsite de liderazgo o el fin de semana de boda en que las dos familias por fin se conocen de verdad, y la lista de nombres crece más allá de lo que cabe en una casa. La salida fácil es repartir: los primos en un alquiler, los suegros en otro, y un calendario de traslados entre ambos. Para la segunda noche, media mesa cena sin la otra mitad, y el motivo por el que todos tomaron un avión se ha diluido sin que nadie lo decidiera.
¿Cuándo conviene una villa de 10 habitaciones en Costa Rica?
Cuando los momentos compartidos son el viaje. Un retiro donde la sesión de la mañana y la cena pesan tanto como la tarde libre. Una reunión familiar con abuelos que buscan la sombra del jardín y nietos que no salen de la piscina. Una boda en la que la cena de ensayo, la ceremonia y el almuerzo largo del día siguiente ocurren sin que nadie tenga que subirse a un carro.
¿Cuándo es mejor reservar dos estancias separadas?
Si son una familia o unas pocas parejas, una villa alcanza. Diosa del Mar y Villa Hermes tienen cinco habitaciones cada una, todas con baño privado y aire acondicionado. Tomar ambas para un grupo que cabe en una solo suma cuartos vacíos y un jardín que nadie recorre.
También conviene separarse cuando el grupo son, en el fondo, dos grupos. Amigos que viajan la misma semana con ritmos opuestos: los surfistas que salen al alba hacia el arrecife de Playa Negra y los que quieren noches largas en el pueblo. Junquillal es tranquilo por naturaleza. Si la mitad de tu gente busca vida nocturna, pasará cada noche en la carretera, y quizá le convenga alojarse más cerca de ella.
¿Cómo se conserva la intimidad con 10 habitaciones?
La mayoría de las villas privadas de la zona se quedan cortas en cuanto el grupo supera a una familia extendida, y los grupos grandes terminan repartidos entre propiedades, o en lugares hechos de pasillos y números en las puertas. Odisea resuelve la escala sin esa concesión.
Las dos villas están una junto a la otra en la misma franja frente al mar, cada una con su piscina infinity y sus jardines, y comparten el acceso privado a la playa. Son diez habitaciones, pero nunca un pasillo largo. Los abuelos suelen quedarse en los cuartos más serenos de Diosa, cerca del jardín; los más jóvenes terminan en el deck de la piscina de Hermes cuando baja el sol. Todos se encuentran en la mesa.
A esta escala, el chef privado pesa más. En Junquillal hay muy pocos restaurantes, y alimentar a un grupo grande desde una sola cocina, con ingredientes locales, convierte cada comida en un encuentro y no en un problema de logística. Luca, que creció en Diosa mientras sus padres la construían, es el concierge en sitio; Gaby coordina todo en línea antes de la llegada. Y Odisea no encadena eventos: entre un grupo y otro, el dominio descansa. Por eso se siente habitado y no gastado.
¿Es una experiencia o son dos?
Dos, a propósito. Patrick Rey, que diseñó y construyó ambas villas junto a la artista Valérie, lo explica así: "Hermes y Diosa del Mar van juntas, pero son diferente experiencia, diferente arquitectura, diferente interior… en un mismo lugar puedes vivir dos experiencias totalmente diferentes."
Diosa del Mar fue la primera, sobre un pequeño acantilado con escalera privada a la playa, con un jardín de esculturas originales y árboles centenarios que la pareja pintó a mano. Villa Hermes llegó después, con años de experiencia recibiendo huéspedes: techo abovedado curvo en madera, escalera escultural, una casa pensada alrededor del atardecer. En 2026 recibió el premio a Mejor Arquitectura de los Luxury Lifestyle Awards. Muchos grupos reparten los cuartos por temperamento y no por jerarquía. Funciona.
Dónde alojarse
- Las dos villas juntas: Odisea, 10 habitaciones →
- Villa Diosa del Mar — retiro de arte frente al mar →
- Villa Hermes — villa de arquitectura frente al mar →
¿Organizas una boda? Lee nuestra guía sobre una boda en la playa en un estate privado, o habla con el concierge.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos huéspedes caben en la villa de 10 habitaciones?
Depende de cómo duerma el grupo: parejas, familias con niños pequeños, amigos que comparten cuarto. Odisea tiene diez habitaciones repartidas en dos villas, todas con baño privado y aire acondicionado. Envía tu lista al concierge y te confirmará la distribución adecuada antes de reservar.
¿Se puede reservar solo una de las dos villas?
Sí. Villa Diosa del Mar y Villa Hermes se reservan también por separado, cada una con cinco habitaciones, piscina infinity y primera línea de playa. Muchas familias y grupos pequeños eligen una sola. El combo existe para los grupos que quieren estar juntos sin tener que dividirse.
¿A qué distancia está Odisea del aeropuerto de Liberia?
El aeropuerto internacional de Liberia (LIR) queda a una hora y cuarto, una hora y veinte por carretera. El concierge coordina los traslados privados de todo el grupo. Se llega en carro normal, aunque en temporada de lluvias recomendamos un 4x4.
¿Odisea sirve para bodas y retiros corporativos?
Sí, y en buena parte por eso se ofrecen las dos villas juntas. Dos piscinas infinity, jardines y acceso privado a la playa dan espacio para ceremonias, sesiones y comidas largas. El concierge organiza chef privado, bartender, fotógrafo, instructor de yoga y transporte. Los eventos nunca se encadenan.



