Villa de arte frente al mar en Junquillal: así se diseñó Villa Diosa del Mar
Arte & Diseño
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Villa de arte frente al mar en Junquillal: así se diseñó Villa Diosa del Mar

Árboles centenarios pintados a mano, esculturas originales y apagadores de madera: cómo Patrick Rey y Valérie hicieron de Villa Diosa del Mar una villa de arte frente al mar.

Lo esencial: Villa Diosa del Mar es una villa de arte frente al mar en Junquillal, Costa Rica, diseñada y construida a mano por el arquitecto francés Patrick Rey y la artista Valérie. Sus esculturas, sus muebles y hasta sus apagadores salieron de su propio taller, y los árboles centenarios del jardín los pintaron ellos, uno por uno.

Recorrido guiado por Villa Diosa del Mar

Llegá a Diosa del Mar de noche y lo primero que vas a buscar es un apagador. El viaje desde Liberia quedó atrás, tanteás la pared y los dedos no encuentran plástico sino madera: una pequeña placa hecha con lo que había en el terreno. Nadie lo menciona. Se nota al segundo día, y después se nota todo.

¿Quién diseñó Villa Diosa del Mar?

Patrick Rey es arquitecto, diseñador y constructor. Valérie es artista y diseñadora de interiores. Los dos son franceses, y no llegaron con un plano terminado. Primero aprendieron el país. Cuando se sintieron listos, construyeron con sus manos.

Ellos describen esa etapa con una imagen propia: como un pajarito que no sabe cómo armar el nido, pero que lo arma. Diosa, su primera casa acá, fue ese nido, y su hijo Luca creció adentro mientras se construía. Hoy Luca es el concierge en sitio, así que quien te recibe en la puerta conoce la casa desde adentro.

Trabajar en pareja tanto tiempo sobre una misma casa no siempre es suave. Lo dicen sin vueltas: "A veces hay que pelear. Eso es lo bonito… al final siempre estamos de acuerdo." Esas negociaciones se sienten en la casa. Nada es casual, y muy poco es simétrico.

¿Qué significa "hacerlo todo, no comprar nada"?

Fue su regla, y la llevaron más lejos que casi cualquiera. Si se podía hacer en el taller, se hacía. El mobiliario es artesanal, y las piezas del jardín son obras originales de los dueños, no decoración de catálogo.

Los apagadores

El detalle al que siempre volvemos son los apagadores. Hasta esos se hicieron en madera, con materiales del lugar. Es algo mínimo, y por eso importa: en una casa donde alguien talló los interruptores de luz, nada más quedó librado al azar.

¿Por qué están pintados los árboles de Diosa del Mar?

En el jardín hay árboles que estaban ahí mucho antes que cualquier construcción, algunos centenarios. Patrick y Valérie no los talaron para hacer lugar. Construyeron alrededor, y después los pintaron a mano, convirtiendo los troncos en parte de la obra y no en su telón de fondo.

No vamos a reducir el gesto a un solo significado. Lo que cuentan los huéspedes es más simple: al caer la tarde, entre troncos pintados y esculturas, con el mar abajo, se borra la frontera entre casa, jardín y obra. Esa es la idea detrás del lema que eligieron los fundadores, "Where Art Meets the Sea": donde el arte se encuentra con el mar.

¿Cómo es alojarse en una villa de arte frente al mar?

Diosa está sobre un pequeño acantilado encima de Playa Junquillal. Una escalera privada te baja a la arena en un minuto. Arriba, la piscina infinity mira de frente al Pacífico. La casa se recorre más como una secuencia que como un plano: una sala exterior abovedada donde terminan casi todas las noches, un comedor interior con aire acondicionado para las cenas largas, una terraza con BBQ, un solárium y una fogata para la hora después del atardecer.

Tiene cinco habitaciones con baño privado y aire acondicionado, pero la casa se vive entera. Por eso decimos que Diosa es el alma de Odisea, y Villa Hermes, construida después al lado, su obra maestra.

La mejor descripción de Diosa no es nuestra. Es esta: "Diosa, if I could imagine it, is like a living being… a place that gives you peacefulness, a peace of mind, somewhere where you can let go." Como un ser vivo, un lugar para soltar. O, más corto: "This is the place I want to be forever."

Diosa no es para todo el mundo. Si buscás una caja blanca con vista, esta costa tiene muchas. Si querés dormir dentro de algo que dos personas hicieron a mano, con el mar al pie de la escalera, es un lugar raro. Para el capítulo siguiente, leé cómo Villa Hermes ganó el premio a Mejor Arquitectura.

Dónde alojarse

Preguntas frecuentes

¿Villa Diosa del Mar está directamente en la playa?

Sí. La villa está en primera línea de Playa Junquillal, sobre un pequeño acantilado encima de la arena. Una escalera privada baja a la playa en un minuto, y la piscina infinity mira directo al Pacífico. Es un tramo de costa tranquilo y poco desarrollado, sin bares de playa ni multitudes frente a la casa.

¿El arte de Diosa del Mar es original?

Sí. Las esculturas del jardín son obras originales de los dueños, Patrick Rey y Valérie, y los muebles se hicieron a mano en su taller. Los árboles centenarios del terreno los pintaron ellos. Hasta los apagadores se tallaron en madera con materiales del lugar, fieles a su regla de hacerlo todo y no comprar nada.

¿En qué se diferencia Diosa del Mar de Villa Hermes?

Diosa fue la primera villa: orgánica, artística, construida alrededor de su jardín, sus árboles y sus esculturas. Hermes llegó después y es más arquitectónica, con una bóveda curva de madera y dobles alturas pensadas para el atardecer. En palabras de Patrick, van juntas, pero son experiencias, arquitecturas e interiores diferentes en un mismo lugar.

¿Se puede alquilar Diosa del Mar junto con Villa Hermes?

Sí. Las dos villas son contiguas, sobre la misma playa, y se reservan juntas como Odisea Retreats: diez habitaciones, dos piscinas infinity, jardines y acceso privado a la playa. Funciona para retiros, bodas y familias multigeneracionales. El tamaño del grupo depende del evento; el concierge confirma la configuración adecuada.

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